Me hace caer en la cuenta de que no tenemos la exclusiva del bien, que todo lo que se pueda remar a favor de la fraternidad, que hay tanto que hacer, que todas las manos son pocas… Dios actúa por medio de nosotros y de otros…
Entrenando el sufrimiento y el servicio
Pido aprender a tratar a los últimos con dignidad, como me hubiera gustado haber sido tratado cuando era vulnerable…
Entrenarse para las dificultades y el dolor
Le cuento a Jesús que a mí también me pasa que quiero huir del dolor… El dolor es algo que me echa para atrás… Jesús me escucha y me dice: “tu meta no es el gozo inmediato, sino adquirir la plenitud como persona… situarte más allá de tus apetencias y así hacer posible que tu vida sea pan para tantos”
De la incomunicación a la relación
“Acércate a tantas personas incomunicadas, cerradas en sí mismas, aisladas… sin atreverse a decir su palabra, acomplejadas… sin que nadie se haya acercado a ellas con bondad… Acércate, gánate su confianza… mira si quiere hablar… o si quiere escuchar”.
Día de San Ignacio
¿Cómo situarnos como peregrinos, ligeros de equipaje en está sociedad de consumo que para ser felices necesita hinchar el ego de cosas…?
El compartir
“La cosa es cómo pasar del pan para comer, que se compra, al pan para compartir, que se bendice y se reparte”. Voy comprendiendo. Un pan es para llenar el estómago cada uno y el otro pan es para repartir y hacer comunidad.
La compasión
Jesús les invita al desierto. Para que el éxito no se les suba a la cabeza. Pasar el éxito por lo que Dios quiere que hagamos con él.
Partícipes de su misión
“Vete a los que buscan dar sentido a sus vidas fuera de los ambientes de Iglesia, a los que están perdidos en sus entretenimientos y surfean por todo sin profundizar en nada, a los que pelean por salir adelante y no tienen recursos, a los que necesitan que alguien les de una oportunidad en su vida… y a muchos más”
Los prejuicios
“¿No te ha sucedido a ti que al compartir cosas que te habían ayudado a vivir, y les podían ayudar a tus oyentes, lejos de eso, cuestionan lo que te da vida, incluso lo rechazan desconfiando de tus intenciones?”… Aprendo a asumir los rechazos y los prejuicios con Jesús…
Dos situaciones sin salida. Arriesgando en la confianza
Jesús le sitúa a la mujer en medio de la multitud, la que antes no podía estar en ningún lugar público… Y le reconoce su valentía y su gesto DE VALOR: “hija, tu fe te ha curado… tu herida ha sanado… vive en paz”











