Me presento con Pedro ante Jesús, con su pregunta: “cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano”…, porque está bien aguantar, pero hasta un límite… Escucho la respuesta de Jesús: “no te digo siete veces, sino setenta veces siete…” es decir, siempre…
El perdón entre vosotros
Sigo escuchando los deseos de Jesús para mí: “que vayas trabajando tus reconciliaciones pendientes, actuales o pasadas y con personas cercanas, o lejanas”… Disfruto de la posibilidad de rehacer los vínculos rotos y de recuperar mis relaciones rotas… Voy repasando las personas o las situaciones con quienes poner paz en mi vida…
Donde está mi tesoro, allí está mi corazón
Quiero vivir un nivel de experiencia de Dios que me permita hacer esta apuesta total de vida. Y eso deseo también para quienes siento como mis compañeros de cordada: mi comunidad, mi parroquia, mis amigos…; para subir a las cumbres de la amistad social y de la misericordia.
El trigo y la cizaña. Qué hacemos con el mal
Que vaya aprendiendo a mirar la realidad, no con la mentalidad de las películas de buenos y malos, donde se trata de acabar con estos, sino desde el cariño de Dios que quiere, no la muerte del malvado, sino que se convierta y se salve”… Que nos hagamos sitio los unos a los otros, ni ganadores ni perdedores, todos con sitio en la mesa de la hermandad.
LA FUERZA DE LA PALABRA
”Vete dando frutos en tu familia donde se va abriendo camino la comprensión, tus amigos que no sean sólo pasar el rato, sino para vivir algo que valga la pena; mi trabajo que no es para ganar la vida sino para crear lo que da vida, mis lejanos, los que llegan desde donde no pueden vivir, que pasemos de la indiferencia a la acogida”.
VAMOS A UNA
“Caminemos juntos con el mismo yugo de la ternura verdadera de Dios, uncidos para tirar juntos del arado que labra la tierra a veces árida de competitividades, exclusiones, rencillas, envidias, protagonismos… Para hacer posible que en ese surco cuaje la semilla de la acogida y de la casa común de la tierra nueva”.
QUIEN QUIERA SALVAR SU VIDA
Si Jesús predica esto, es porque ya lo está viviendo. Ha tomado distancia de su familia y ha comenzado una nueva familia con nosotros los Doce y con algunas mujeres que nos acompañan… y así hacer posible nuestra nueva familia que acoge a tantas personas tan diversas y a las heridas del camino en comunidad que formamos…
NO TENGÁIS MIEDO
Jesús no les propone tened valentía, sino tened confianza. La valentía de las propias fuerzas tiene corto recorrido. La confianza de sintonizar con la onda de Alguien, Señor del Universo, tiene más garantías de durar. Por eso, anunciad el evangelio sin miedo.
LA MIES ES MUCHA Y LOS OBREROS POCOS
Jesús ha trillado el campo, con su palabra y sus hechos, ha preparado el camino para una posterior siembra por parte de los Doce ya entrenados por su Maestro… y les manda a hacer lo mismo que le han visto hacer a Él, de palabra y obra: “proclamad que ha llegado el reino de los cielos, curad enfermos, limpiar leprosos resucitad muertos”
PAN QUE SE PARTE…
Jesús me responde: “no estás sólo en esta misión de hacer realidad la eucaristía. Estás con muchos, mira tantos y tantos que están trabajando por la paz en mediaciones, en atender a tanas personas vulnerables, a los que informan para que nadie pueda hacer barbaridades y queden ocultas, por los que ponen una barrera de contención con la justicia internacional ante los genocidios y crímenes de humanidad…











