De nuevo está personalmente conmigo y se dirige a mí y pronuncia mi nombre, como el de Pedro… Noto que me susurra algo en relación con el nuevo nombre que me quiere dar en este momento de mi historia…
Bautismo de Jesús
Sigo conectado a Jesús en ese ambiente de plena confianza. Me comenta: ”qué importantes son las experiencias fundantes en la vida de las personas… ¿Cuál es tu experiencia fundante?”
La familia, lugar de crecer
María prosigue con su relato y yo le escucho ensimismado saboreando sus palabras: “de vez en cuando, José le pedía a Jesús que le acompañase. Ese era un momento en que se le veía feliz de ir aprendiendo y de que su padre contase con él”…
Dios se nos da, se me da
Comentando el deseo de Dios sobre mí, María me recuerda: “has olvidado las veces que, en tu historia, han sucedido cosas incomprensibles para bien?”…
El profeta que abre caminos desconcertantes
Sigo cerca de Juan, como queriendo empaparme de su espíritu y de su autenticidad… Me pongo a buscar mi camino… voy visitando lugares en que me necesitan…
Una oportunidad para todos
Veo a las personas salir del agua con la alegría de comenzar una nueva vida y con la paz de vivir una oportunidad única… Recuperar la cercanía con Dios… Quedan asombrados de que Dios les quiera como son…
Permanece porque lo nuevo está llegando…
Es un tiempo de permanecer despiertos, dándonos cuenta de la semilla recibida, Jesus, que nos habita, y como semilla, quiere crecer en nosotros. Vamos a intentar no poner obstáculos a su desarrollo. Vamos a dejar que fluya…
Cuanto hicisteis a uno de estos mis pequeños a Mi me lo hicisteis
Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me recibisteis, anduve sin ropa y me vestisteis, caí enfermo y me visitasteis, estuve en la cárcel y vinisteis a verme.
Responde a la confianza
“a ti te confío estos talentos… hazlos fructificar”… Voy mirando lo que pone en mi persona: qué cualidades (sinceridad, bondad…), qué oportunidades (familia, educación, amigos…). Me tomo mi tiempo para agradecer tantas posibilidades recibidas…
Comunidad, camina con tu lámpara y tu aceite
«… estate en vela porque no sabes ni el día ni la hora… El cambio viene desde dentro, desde tu interior, porque Dios está trabajando por ti a todas horas… y tú ¿Qué estás haciendo para que ese tiempo de la boda sea posible?”











