Noto que el tirado comienza a ver, comienza a ser… y descubro que Jesús me acepta como a él, incondicionalmente, cuando a veces yo me desecho a mí mismo… Noto que esa aceptación me empuja a sentirme más libre… y disfruto de ir descubriendo la confianza de Jesús en mí… y de la fuerza que me da para ir por el camino de la vida con más libertad…
A derecha e izquierda
«…el que quiera ser grande entre vosotros, que sirva a los demás; y el que entre vosotros quiera ser el primero, que sea esclavo de todos”
Cumplimiento o seguimiento
“Imagínate que te llega una enfermedad, y te quedas sin fuerzas para llevar adelante tus responsabilidades, incapacitado para la relación, sin trabajo, sin nombre… en ese momento ¿dónde pondrías tu confianza?”
Los dos uno, de la misma carne
“Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su esposa, y los dos serán como una sola persona. Así que ya no son dos, sino un solo ser” … saboreo el reconocer la dignidad e igualdad de la mujer en relación al hombre…
Hacer el bien nos une
Me hace caer en la cuenta de que no tenemos la exclusiva del bien, que todo lo que se pueda remar a favor de la fraternidad, que hay tanto que hacer, que todas las manos son pocas… Dios actúa por medio de nosotros y de otros…
Entrenando el sufrimiento y el servicio
Pido aprender a tratar a los últimos con dignidad, como me hubiera gustado haber sido tratado cuando era vulnerable…
Entrenarse para las dificultades y el dolor
Le cuento a Jesús que a mí también me pasa que quiero huir del dolor… El dolor es algo que me echa para atrás… Jesús me escucha y me dice: “tu meta no es el gozo inmediato, sino adquirir la plenitud como persona… situarte más allá de tus apetencias y así hacer posible que tu vida sea pan para tantos”
De la incomunicación a la relación
“Acércate a tantas personas incomunicadas, cerradas en sí mismas, aisladas… sin atreverse a decir su palabra, acomplejadas… sin que nadie se haya acercado a ellas con bondad… Acércate, gánate su confianza… mira si quiere hablar… o si quiere escuchar”.
El compartir
“La cosa es cómo pasar del pan para comer, que se compra, al pan para compartir, que se bendice y se reparte”. Voy comprendiendo. Un pan es para llenar el estómago cada uno y el otro pan es para repartir y hacer comunidad.
La compasión
Jesús les invita al desierto. Para que el éxito no se les suba a la cabeza. Pasar el éxito por lo que Dios quiere que hagamos con él.











