El Dios Uno y Trino, es Alguien que nos sostiene y nos cuida: “En Dios vivimos, nos movemos y existimos” nos dice S Pablo. Y también es alguien que, permanentemente, está amándonos hasta el extremo: “quién nos separará del amor de Dios…” Él siempre nos tiene en sus Manos, a no ser que nosotros queramos irnos y hacer nuestra vida rompiendo la relación con Él y con todo lo que Él ama.
Cuando todo estaba perdido…
Así, desde mi interior, noto que resuena en mí: “recibe el Espíritu santo, perdona como yo te perdono”…Recuerdo que, sin perdón, no hay futuro para nuestras relaciones… Voy sintiendo que esta es la misión de mi vida… y me desaparece el miedo… Es como si mi cielo se hubiera quedado reluciente… Me lanza a la vida a perdonar…
De la consolación a la misión
…tomen la decisión de sellar su amistad con un signo “el agua”, el bautismo, el pasar de un lado del río (vivir para sus intereses) al otro lado (vivir en el Espíritu de fraternidad de Jesús). Y en ese pasar, uno se “moja” también con agua, decide, se compromete. Y se le regala un grupo de personas con quien seguir creciendo: la Iglesia…
No os dejaré huérfanos
Jesús quiere que partamos de la realidad: “Estás llamado a vivir, este mandamiento del amor, en este mundo. Mundo que muchas veces “no puede recibir al Espíritu, porque no le ve ni le conoce” Porque está a sus intereses, a su disfrute, a sus negocios”…





