{"id":1684,"date":"2020-09-14T09:42:22","date_gmt":"2020-09-14T07:42:22","guid":{"rendered":"https:\/\/centroloyola.org\/?p=1684"},"modified":"2021-03-30T16:26:10","modified_gmt":"2021-03-30T14:26:10","slug":"perdona-de-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/centroloyola.org\/eu\/online\/perdona-de-corazon","title":{"rendered":"Perdona de coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Mt 18, 21-35<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"617\" src=\"https:\/\/i1.wp.com\/www.centroloyola.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/el-salvador.jpeg?fit=1024%2C617&amp;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-1685\" srcset=\"https:\/\/centroloyola.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/el-salvador.jpeg 1024w, https:\/\/centroloyola.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/el-salvador-300x181.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Representaci\u00f3n de los seis jesuitas y dos colaboradoras asesinados en El Salvador en 1989.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>0. TEXTO<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Entonces Pedro fue y pregunt\u00f3 a Jes\u00fas:<br>\u2013 Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ntas veces he de perdonar a mi hermano, si me ofende? \u00bfHasta siete?<br>\u2013 No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.<br>Tuvo compasi\u00f3n de \u00e9l, le perdon\u00f3 la deuda y lo dej\u00f3 ir en libertad\u2026<br><strong>Perdona de coraz\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>1. SITUACI\u00d3N explicaci\u00f3n breve del texto<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta par\u00e1bola s\u00f3lo la menciona Mateo en su evangelio. En las relaciones humanas, por nuestra limitaci\u00f3n de comprender a los dem\u00e1s y a nosotros mismos, o por nuestro mal uso de la libertad, hacemos da\u00f1o, ofendemos, da\u00f1amos a los dem\u00e1s: dejamos de lado, faltamos a la confianza, traicionamos, pensamos primero en nuestros intereses\u2026 <strong>Sin perd\u00f3n de las ofensas, ser\u00eda imposible la convivencia humana<\/strong>. Pedro pregunta cu\u00e1ntas veces perdonar. Incluso entre los rabinos generosos se hablaba de cuatro veces. Y Pedro se estira: \u00bfhasta siete veces?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPerdonar una ofensa muy grave? Est\u00e1n teniendo lugar en nuestro mundo situaciones de violencia extrema: genocidios, v\u00edctimas de la violencia de motivaci\u00f3n pol\u00edtica, de g\u00e9nero\u2026 Esto nos est\u00e1 haciendo tomar conciencia a unos y otros de la importancia del perd\u00f3n, desde la psicolog\u00eda, pol\u00edtica, derecho\u2026 Los jesuitas hemos colocado la reconciliaci\u00f3n en el centro de nuestra misi\u00f3n en las dos \u00faltimas congregaciones generales. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfSe puede perdonar de coraz\u00f3n algo tan grave? La experiencia dice que s\u00ed. Enrigth, que trabaj\u00f3 con personas da\u00f1adas por incestos, nos cuenta que, por una parte, iniciamos un trabajo personal para intentar perdonar (estrategia)<strong>.<\/strong> Este primero es el <strong>perd\u00f3n cognitivo<\/strong>, que consiste en <strong>pensamientos de perd\u00f3n<\/strong> y declaraciones dirigidas a la persona que ha sido injusta. Al perd\u00f3n cognitivo, sigue el <strong>perd\u00f3n emocional<\/strong>, la <strong>apertura de uno mismo a la compasi\u00f3n<\/strong> y al amor hacia esta persona que tiene su dignidad inalienable (hijo de Dios) que me ha golpeado. Por otra parte, <strong>hay un trabajo que Dios va haciendo<\/strong> (Espiritualidad<strong>).<\/strong> Sigue siendo un misterio saber c\u00f3mo crece en el coraz\u00f3n humano esta compasi\u00f3n por quienes realizaron y realizan grandes injusticias. &#8220;El perd\u00f3n sorprende a las v\u00edctimas&#8221;, recordaba un especialista. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Volvamos al texto del evangelio que cuenta c\u00f3mo se perdona algo grave:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Se afronta la situaci\u00f3n: el ofendido llama al ofensor, se encuentran. Le sit\u00faa en su verdad. El ofensor, debe una cantidad inmensa, unos 60 millones de jornales, no lo niega. Con lo que ha hecho ha destruido mucha de la vida de quien ha ofendido, pero tambi\u00e9n la suya y la de su familia.<\/li><li>El ofendido, en un primer momento, monta en c\u00f3lera. \u201cQue le vendan junto con su mujer, hijos\u2026\u201d aplicando la ley y la justicia del tiempo.<\/li><li>Incomprensiblemente, el ofendido da un giro radical, rompe con la ley y la cultura del tiempo: \u201cel Se\u00f1or tuvo compasi\u00f3n y perdon\u00f3 todo\u201d\u2026 algo totalmente desconocido. Algo de esto sucede hoy en los encuentros restaurativos. Y en esta onda nos situ\u00f3 el papa con el escrito acerca de la misericordia.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>2. Comenzamos la oraci\u00f3n HACEMOS SILENCIO<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Pod\u00e9is tener a mano los pasos del c\u00f3mo hacer silencio copiados en una hojita juntamente con texto del evangelio a contemplar hoy<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>3. Vemos, escuchamos, SABOREAMOS EL TEXTO. Me hago presente, revivo la escena<\/em>. VER, OIR, GUSTAR\u2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>NOTA: Que los puntos suspensivos\u2026 sean el lugar donde pararse y contemplar (gustar y sentir)<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me sit\u00fao en el texto, que es para que lo viva, lo experimente yo hoy\u2026 lo hago uni\u00e9ndome respetuosamente a la situaci\u00f3n que est\u00e1n viviendo Jes\u00fas y su comunidad. Me sit\u00fao en <strong>la experiencia del cu\u00e1ntas veces perdonar a mi hermano.<\/strong> Con Pedro me presento ante Jes\u00fas, con su pregunta, porque est\u00e1 bien aguantar hasta un l\u00edmite\u2026 Escucho la respuesta de Jes\u00fas: \u201cno te digo siete veces, sino setenta veces siete\u2026\u201d <strong>siempre\u2026<\/strong> Me tomo mi tiempo para asimilar tanta novedad\u2026 voy haciendo m\u00eda de coraz\u00f3n la respuesta de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sigo metido en la escena, voy escuchando a Jes\u00fas que cuenta una par\u00e1bola desconcertante. Una situaci\u00f3n donde una persona no puede hacer nada para arreglar el da\u00f1o que ha hecho. Le escucho al ofensor: \u201cten paciencia conmigo y te lo pagar\u00e9 todo\u201d (cosa imposible)\u2026 Espero el desenlace&#8230; tendr\u00eda que ser una condena ejemplar por el desastre econ\u00f3mico que ha causado a su responsable, en este caso el rey, pero, contra todo pron\u00f3stico, le absu\u00e9lvele, le perdona. No s\u00f3lo tiene paciencia, sino misericordia&#8230; Voy haciendo m\u00eda esa misericordia\u2026 Pido aprender, con el mismo asombro que produce en Pedro y los dem\u00e1s \u2026 Aprovecho para pedirle a Jes\u00fas aprender a perdonar, sentir el perd\u00f3n de Dios que nos perdona gratis, para hacer lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adentr\u00e1ndome en la par\u00e1bola, me sit\u00fao en el ofensor, en este caso funcionario que se encuentra con un compa\u00f1ero suyo que le debe una cantidad \u00ednfima en relaci\u00f3n con lo que \u00e9l deb\u00eda\u2026 \u201cp\u00e1game lo que me debes\u2026\u201d &#8211; el compa\u00f1ero que le pide exactamente lo mismo que \u00e9l ha pedido al rey\u2026 lo que espero es que haga lo mismo que han hecho con \u00e9l\u2026 pero incomprensiblemente le lleva al juez para que le condene hasta que pague\u2026 pienso modos de hacer para evitar en lo posible que esto suceda\u2026 miro qu\u00e9 se me ocurre\u2026 <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dando un salto de la par\u00e1bola a la realidad, me sit\u00fao en la vida de Jes\u00fas. Jes\u00fas fue condenado a cruz. \u201cJes\u00fas Nazareno Rey de los jud\u00edos\u201d rezaba la inscripci\u00f3n.&nbsp; Es el Rey que desde la cruz es capaz de perdonar a los que no perdonan: &#8220;Padre, perd\u00f3nales porque no saben lo que hacen\u2026&#8221; est\u00e1 en situaci\u00f3n de perdedor, no de Rey ganador\u2026 por eso pide a Dios que les perdone\u2026 Y esto es lo que sigue haciendo resucitado: \u201cpaz a vosotros\u201d \u2026 \u201crecibid el Esp\u00edritu Santo, a quienes perdon\u00e9is les quedan perdonados\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Pido <\/em><\/strong><em>conocimiento interno de Jes\u00fas, y de su capacidad de perdonar, para que yo tambi\u00e9n lo pueda vivir as\u00ed<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>4. JES\u00daS Y YO. <\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora me doy cuenta de que Jes\u00fas me mira tambi\u00e9n a m\u00ed como queriendo estar personalmente conmigo, adem\u00e1s de estar con los Doce. Y me sit\u00fao con Pedro: cu\u00e1ntas veces perdonar. Traigo a la memoria algunas ofensas que he recibido \u00faltimamente: me dejaron de lado, no contaron conmigo, me dejaron en rid\u00edculo, me despidieron, me insultaron\u2026 &nbsp;Noto que Jes\u00fas me da \u00e1nimos para perdonar, para afrontar la situaci\u00f3n en verdad como el rey, con quien me ofendi\u00f3\u2026 eso pide hacer un proceso de querer perdonar, pero tambi\u00e9n de capacitarme para afrontar &nbsp;la situaci\u00f3n en verdad\u2026 Me tomo mi tiempo\u2026 <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sigo conectado a Jes\u00fas, escuch\u00e1ndole\u2026 c\u00f3mo sorprendentemente el deudor que, o bien hab\u00eda malgastado, o hab\u00eda gestionado p\u00e9simamente, es absuelto de una deuda millonaria imposible de pagar y le cuento mi riesgo de hacer da\u00f1o y de ofender\u2026 Recuerdo alguna vez que me han perdonado, cuando no puedo m\u00e1s que pedir perd\u00f3n\u2026 Traigo aquellas situaciones en las que a m\u00ed me han perdonado tanto: &nbsp;he nacido en una familia perdonadora, me han querido incondicionalmente, he vivido en un ambiente donde esto se practica\u2026 esto es algo impagable\u2026 Escucho a Jes\u00fas que me dice: ese es el perd\u00f3n que te he dado para que t\u00fa hagas lo mismo\u2026 lo saboreo\u2026 Y le cuento tambi\u00e9n a Jes\u00fas la noticia de esta semana, del juicio contra quien fue responsable de la muerte de los jesuitas del Salvador.&nbsp; Situaciones en que todav\u00eda cuando las recordamos nos duelen, no tenemos cicatrizada la herida\u2026 que tienen que ver con situaciones no al interior de la Iglesia sino de la sociedad. Estos asuntos socialmente piden verdad, justicia y reparaci\u00f3n. Y en su comunicado recuerdan&nbsp; \u201cnuestra disposici\u00f3n como jesuitas a perdonar a los que perpetraron y ejecutaron ese horrendo crimen\u201d\u2026 pido poder saborear esas actitudes\u2026 <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>5. COLOQUIO. <\/em><\/strong>Resumen de lo vivido en la oraci\u00f3n: un texto, una palabra, una imagen\u2026 lo que m\u00e1s me ha llegado, lo que parec\u00eda que iba para m\u00ed, aquello con lo que me identifico\u2026 Le pido, le doy gracias\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mt 18, 21-35 0. TEXTO &nbsp;Entonces Pedro fue y pregunt\u00f3 a Jes\u00fas:\u2013 Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ntas veces he de perdonar a mi hermano, si me ofende? \u00bfHasta siete?\u2013 No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.Tuvo compasi\u00f3n de \u00e9l, le perdon\u00f3 la deuda y lo dej\u00f3 ir en libertad\u2026Perdona de coraz\u00f3n. 1. 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